LUCES Y SOMBRAS - por Bobby Stone
11.Feb.2010 |
 | Regresé hace días de mis vacaciones, que tanto necesitaba, junto con mi familia.
Debo reconocer que a usted y a todos los que hacen a la Filial Espanya, los eché de menos.
En mi regreso me encontré con esto:
Racing Club 3 Rosario Central 0
Colón de Santa Fe 2 Racing Club 1
Racing Club 2 Arsenal 4
Cuesta mucho entender estos tres encabezados. La razón no comprendía nada. El corazón estaba a puro galope y la taquicardia se presentaba sin aviso. Fue la memoria, la que salió al paso y pidió permiso al recuerdo para poder explicar lo inexplicable.
Se remontó a diciembre de 2008 para describir una historia que irá hilvanándose en el tiempo. Día 15 de diciembre, el Club vuelve a sus socios en lo institucional y en lo deportivo padecemos los desencantos de Juan Manuel “Chocho” LLop.
La promoción asechaba, la zona de riesgo había pasado a ser la principal meta de un equipo totalmente desarticulado. Varias derrotas consecutivas nos dejaron al borde de un abismo, cuyo punto final era la División “B”. Fue la caída de LLop.
Con Caruso Lombardi estuvimos haciendo equilibrio en ese filo del abismo. Allí comenzó una nueva luz de esperanza, cuando punto por punto fuimos avanzando y dejando atrás el fantasma del descenso. Llegamos a tener un lugar privilegiado en la tabla de posiciones. Al finalizar el campeonato con ese equipo humilde y discreto terminamos quintos.
Para fines de agosto, se inició un nuevo campeonato, (apertura 2009). La no renovación del arquero Pablo Migliore, las ventas de Franco Zuculini, José Shaffer y Franco Sosa provocaron una desarticulación tal, que ese mismo equipo que mencionara anteriormente, que sin brillar había logrado renacer las esperanzas del racinguista eufórico y expectante, pasó a ser una sombra maquiavélica que trajo angustia y zozobra, llegando a terminar dicho campeonato en zona de promoción.
La confianza puesta en Caruso Lombardi por parte de la comisión directiva del Racing Club, en la elección de nuevos jugadores, había logrado un fracaso total, con el desprendimiento de muchos chicos de las inferiores y haber traído otros tantos de la División “B”.
Ese cambio brusco e intrascendente, en nada favoreció al Racing Club, por el contrario produjo que una nueva esperanza quedara frustrada.
Cuatro jugadores habían acabado con un equipo y con Caruso Lombardi.
Posteriormente apareció la historia del alemán que ya todos conocemos. Las idas y vueltas con nombres de todos los colores y lo único que se lograba era que Racing estuviera en boca de todos y más aún en la” risa de todos”.
Una vez más amigo lector, el hincha de Racing padecía la vergüenza y el sufrimiento de una maldición más grande que los “Cuatro Jinetes del Apocalipsis”.
Con la llegada de Vivas y la decisión política de la Comisión Directiva de incorporar cuatro nuevos jugadores de “envergadura”, “solidez” y “reconocimiento histórico”, renacieron las esperanzas nuevamente… y van…
El primero en llegar fue Lucas Licht, posteriormente Claudio Bieler, Gabriel Hauche y por último el experimentado Roberto Ayala. Tan sólo con leer sus nombres nadie puede negar que esta vez no hay errores, se adquirió lo que se buscaba y lo que se necesitaba.
Ahora bien, la memoria con ayuda del recuerdo tiró todo este bagaje de acontecimientos para que, ahora sí, la razón explique que es lo que sucedió para llegar a la situación que hoy vivimos.
Por su parte el corazón impaciente, quedó a un costado buscando cierta calma que lo oculte de la taquicardia, que seguía inquisidora molestándolo.
La razón sin dar vueltas tiró sobre la mesa la respuesta a todos estos males:
“Faltan dos elementos con los cuales nadie puede desarrollar, con cierto éxito, un el resultado deseado”.
Esos elementos son, “continuidad” y “suerte”.
Querido amigo racinguista, amigo lector, todos sabemos muy bien las ilusiones puestas en este equipo, en este campeonato. Lejos está, por lo menos en mi, la ilusión de campeonar para este inicio del 2010. Mis esperanzas se limitaban a salir en forma definitiva de la zona de riesgo en este “clausura”, quedando entre los primeros 5 puestos y recién para el “apertura”, con un equipo más consolidado, apuntar a salir campeones. Más aún, despegar en forma definitiva, en el transcurso de los años y seguir recambiando nombre de jugadores de “prestigio” y volver a ser el “grande” que tantas veces vi brillar en todas las canchas.
Pero como la razón dicta, nos falta tener “continuidad”. Continuidad en el juego. Continuidad en el esquema. Continuidad en los jugadores, donde cada uno ocupe su puesto.
En un juego como el futbol, la continuidad es el “ABC” de dicho deporte. Y como en todo deporte o accionar de la vida, la continuidad provoca el claro conocimiento de lo que se busca, se quiere y por ende el resultado deseado se obtiene.
Todo ello va acompañado con la mínima fracción de suerte. Sin la suerte, todo se hace barranca arriba. Todo cuesta el doble o mucho más.
Esa continuidad que hablaba renglones más arriba, acompañada por la mínima suerte, provoca que todo se transforme en “éxito”.
A esta altura, la razón dio su veredicto. El sentimiento se sintió dolido. El corazón volvió hacerle una “gambeta” a la taquicardia y la cordura fue la que pidió “tiempo al tiempo”.
Como les decía amigo lector, todos, entre los que me incluyo, estamos padeciendo el desencanto de haber llegado a las instancias finales, de haber encontrado un Director Técnico trabajador y respetuoso tanto de los jugadores como de los hinchas. De haber adquirido la comisión directiva, jugadores de cierto prestigio que ilusionaron a cada hincha. Y sin embargo, los resultados fueron negativos.
Resultados que en otro momento, no hubieran tenido tanta repercusión. Pero hoy día, tanta expectativa, se convirtió en adrenalina pura. El tiempo juega en contra nuestro. Los puntos se escapan como agua entre los dedos y son puntos que valen la permanencia en el División.
Tengo mucha pena en el alma, ya no me alcanza con estar triste. Estoy deprimido, desalentado y hasta diría abatido, por haberse hecho trizas como una copa de cristal que cae al piso, esa hermosa ilusión de ver un equipo pasear por las canchas donde juegue, un futbol vistoso y alegre.
En los últimos dos partidos, tanto Juan Manuel Lucero de Colón de Santa Fe, como Franco Jara de Arsenal de Sarandí, fueron los artífices del desencanto racinguista. Los que le quitaron la venda de los ojos a los hinchas académicos para ver una realidad tan dura como ambas caídas.
Será muy difícil el camino a recorrer. La presión de la necesidad de los puntos si bien serán la motivación de buscar cada partido que reste, el éxito final, también jugará en contra el nerviosismo lógico cuando el resultado no se dé.
En mi humilde opinión, pese a mi pesadumbre sobre este presente, es la propuesta que impera de la razón, es decir en la continuidad del equipo se irá encontrando el “buen funcionamiento” en conjunto y con el plus de la mínima cuota de suerte encontraremos el camino deseado, salir de la zona tan temida.
Pero para recorrer ese camino, se deberá sortear muchos obstáculos, como por ejemplo la actual no participación de Licht tras su operación. Puesto clave en el funcionamiento de Racing en ese margen de defensa y proyecto de ataque.
Hoy trato de poner paño frío a la situación imperante y renuevo mis esperanzas para este equipo y su técnico.
He realizado un amplio pantallazo sobre mi manera de ver las cosas en general. Nada en particular, ni de los jugadores ni del técnico.
No estoy para discutir si defender con línea de tres es o no beneficioso. Es trabajo del técnico y él será el responsable tanto del éxito, como del fracaso. Si Ayala está o no devuelta. Si será el “patrón” en la defensa y la voz “cantante” o no.
Quise analizar solamente este presente en forma general y más que nada, poder transmitirles a ustedes, el sentimiento que tengo por lo obtenido a la fecha.
Dios quiera que el equipo encuentre la personalidad ganadora que tanto deseamos los hinchas de Racing. Me alienta el saber que “material” hay, tanto jugadores como técnico, los veo ubicados en el sitio correcto.
Mientras no aparezca la desesperación y la impaciencia, estaremos viviendo un campeonato compartiendo LUCES Y SOMBRAS.
Hasta la próxima
BobbyStone
Roberto Aníbal Roca
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